¿Cuál es la causa de la debilitación de los sistemas de salud?
JG. Sistema de salud es un concepto poco claro, en la Comisión Europea hemos intentado analizar mejor el concepto y conocer los aspectos críticos de un Sistema de salud. Lo que sí que está claro es que los Sistemas de salud necesitan buenas políticas: eficientes, pertinentes, integradoras y participativas…. Y necesitan recursos.
Por debajo de un dintel de recursos públicos para salud, no hay recepta única, es difícil retener los recursos humanos, suministrar los medicamentos necesarios,… para garantizar la cobertura universal. Pero luego hay aspectos políticos a tener en cuenta. Hay algunos países que con pocos recursos consiguen buenos resultados. Angola tiene la misma renta per cápita que Sri Lanka, pero la mortalidad materna es 30 veces menor en Sri Lanka. La mortalidad materna es un indicador muy interesante porque no se puede reducir de manera vertical
Otro ejemplo. Malawi con 30 veces menos de renta per cápita que Guinea Ecuatorial, tienen la mitad de mortalidad infantil. Son ejemplos de cómo se pueden usar los recursos limitados de manera más eficiente.
No es posible mantener un mínimo de calidad de los servicios de salud sin un mínimo para mantener los pilares funcionales.
¿Cuál es aproximadamente el mínimo?
PVD. El debate está abierto pero la proporción que se habla cada vez más para que se garantice un sistema de salud integral y universal es dedicar el 15% del presupuesto en salud. Aún así, no hay una sola verdad. Chile, Costa Rica y Colombia con los mismos recursos, han hecho cosas muy diferentes. Costa Rica ha logrado muchas cosas, tiene mejores indicadores de salud.
Además, el uso eficiente de los recursos tiene que ver con la equidad en el acceso. Dentro de un país hay múltiple realidades.
JG. El 15% es un compromiso de la Unión Africana, y luego se extendió a más países. Es una referencia interesante. Pero claro el 15% de nada es nada…
Hay muchos ejemplos interesantes. Costa Rica da el 25%, y en cambio, uno de los países que invierte menos en salud es India, con 3% del presupuesto, y sin embargo, están mejorando los indicadores. El mínimo absoluto es difícil de establecer, hay muchas teorías,… Con 25 euros o 34 dólares se puede hacer mucho, pero hay muchos países por debajo.
La solución, ¿dónde está? ¿En los países del Norte? ¿En los países de Sur? ¿En la Ayuda Oficial al Desarrollo? ¿Qué opináis?
PVD. Si supiéramos eso…
Pero, ¿cuáles son los grandes retos?
PVD. Hay una responsabilidad muy grande en los países del Sur. Pero la situación en la que se encuentran los países del Sur es una consecuencia directa de las políticas impuestas del Norte o de los consensos internacionales. A veces nos olvidamos de los 30 años de políticas neoliberales que tenían por objetivo reducir los gastos públicos. Ahora nos damos cuenta del impacto de éstas.
Los países del Sur que llamamos outliners, que están por encima de la media, sí que tienen un gran componente público de salud con visión social. Bueno también puede haber sistemas con componente privado con visión social, pero prescindiendo de esto, lo importante es que los países del Sur organicen sistemas de salud pluralistas, integradores y con un verdadero punto de vista social. También es importante que garanticen la calidad, pero esto va muy ligado con los recursos disponibles.
Y desde los países del Norte, ¿qué?
PVD. Hay países del Sur que tenían sistemas de salud buenos, pero con las políticas restrictivas han cambiado y han dejado de funcionar. Por lo tanto, hay soluciones y respuestas que vienen de ambos lados, del Norte y del Sur. Tenemos un reto que debemos afrontar para garantizar que los países que no llegan al umbral mínimo de gasto en salud, puedan hacerlo con la ayuda externa necesaria, pero sin poner condiciones como lo que se ha hecho en los últimos años.
JG. Quiero añadir que falta en las políticas neoliberales el enfoque del derecho a la salud y que los gobiernos adopten el rol de garantizar de ese derecho. Estoy de acuerdo con Patrick en qué las políticas, sobre todo comerciales, en los países pobres influyen mucho más que la AOD, y que cualquier proyecto, en los aspectos económicos.
En cuanto a la función de los países del Norte en la salud global, hay que cambiar el modelo actual, porque las instituciones financieras como el Banco Mundial o El Fondo Monetario Internacional influyen más en el diseño de los programas que la AOD multilateral y bilateral. Lo que hay que pensar es en el derecho a la salud, y no enfocar el derecho salud como aspecto económico, filantrópico, folclórico,….El nivel de ayuda es importante pero la ética de la ayuda también. Lo segundo es la coherencia en las políticas financieras, comerciales, migracionales,…y que la ayuda sea integral y de igual a igual.
PVD. Creo que se tiene que apostar también por la cooperación Sur-Sur.
Por ejemplo Brasil tiene un sistema de salud sólido y puede jugar un rol importante en Latinoamérica.
¿Qué opináis de los partenariados público-privados?
JG. Las fuentes de la ayuda es lo de menos, toda esta bien, pero es como se hace esa ayuda. Se habla de sistemas innovadores de financiación de la salud,…están bien si se respectan los compromisos de la eficacia de la ayuda, porque el enfoque parcial de la salud, es decir, tratar las enfermedades por separado, ha hecho mucho daño.
PVD. El sector privado también se tiene que tener en cuenta, porque no debemos hacer el mismo error que hemos hecho en el sector público y tener enfoques verticales. El sector académico puede analizar las decisiones tomadas en el sector privado. Estas decisiones se tienen que tomar con la evidencia de que son útiles.
Por ejemplo, hicimos un estudio de partenariados de Tuberculosis en la India, y nos dimos cuenta que no son más eficaces que el sector público, y si en algún caso es más eficaz, es a expensas del sector público.
¿Qué le diríais a la sociedad civil catalana ante el panorama actual? ¿Cree que la sociedad civil europea puede hacer alguna cosa, o los retos quedan lejos de la población de los países del Norte?
JG. Las últimas encuestas del Eurobarómetro dicen que los ciudadanos europeos siguen siendo solidarios a pesar de la crisis. Aún así es importante mantener el compromiso del 0.7%, es decir, que ese mínimo de solidaridad no se recorte. También se puede: defender el derecho a la salud con financiación para que no haya países marginados de la financiación internacional o evitar el marketing fácil de la cooperación sanitaria. El derecho de salud es algo a largo plazo, y no algo que podamos lograr fácilmente como “con un euros salvo a un niño de malaria”.
PVD. Debemos ser pacientes, la lucha continua, y algún día se logrará lo que debe ser. Tenemos que unir los esfuerzos, porque ahora hay más dinero que antes, pero hace falta tener criterios claros.